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Las tres palabras más peligrosas en el emprendimiento: “esto es imposible”

Las tres palabras más peligrosas en el emprendimiento: “esto es imposible”

Si crees que algo es imposible, se volverá imposible. Es momento de pensar diferente.

“Esto es imposible”

Todos hemos dicho esas palabras recientemente. Yo seguramente lo he hecho, sobre ideas de mis hijos, al adaptar el trabajo a días fragmentados, o simplemente pensando en encontrar un momento de paz en una casa constantemente ruidosa. De hecho, no es broma: llevo tres frases de esta columna y ya me han interrumpido dos veces, he cambiado de lugar tres veces y estoy escuchando sonido ambiente para poder concentrarme. La productividad simplemente se siente… imposible.

“Pero detente ahí. No uses esas palabras otra vez, no importa cuán tentador sea. Porque cuando decimos que algo es imposible, nos hacemos daño a nosotros mismos. La palabra “imposible” debería  estar  prohibida en nuestro vocabulario.

Para apreciar lo que quiero decir, considera la vida en los años 1800.

En ese entonces, los científicos estaban experimentando con una idea radical: la cirugía sin dolor. ¿Qué pasaría si los pacientes pudieran de alguna manera ser adormecidos o dormidos, de modo que no experimentaran la agonía de ser cortados y reparados? Sería un triunfo para la humanidad y revolucionaría la medicina.

Este fue un trabajo lento, como te puedes imaginar. Hubo mucho de prueba y error y muchos escépticos. Un detractor fue Alfred Velpeau, un cirujano francés. “La abolición del dolor en la cirugía es una quiera”, dijo en 1839. “Es absurdo seguir buscándolo hoy. ‘Bisturí’ y ‘dolor’ son dos palabras en cirugía que deben asociarse para siempre en la conciencia de la patente”.

En otras palabras, dijo que era imposible.

Velpeau estaba equivocado, por supuesto. Pero también era perjudicial, porque, de acuerdo a los historiadores médicos, personas como Velpeau en realidad desaceleraron el progreso. “Sugerimos que la explicación más probable para el retraso en el descubrimiento de la anestesia fue la creencia de que no existía, que no podía existir”, escriben los autores de un fascinante libro llamado The Wondrous Story of Anesthesia. “Si no existiera, entonces la búsqueda de este dragón sería infructuosa”.

Esta observación me sorprendió realmente, porque su lógica es aterradora: Considera esto:

  1. Si decimos que algo es imposible, entonces dejamos de perseguirlo.
  2. Si dejamos de perseguir algo, entonces nunca se logra.
  3. Si algo nunca se logra, entonces los detractores tenían razón: era imposible. 

Es una profecía autocumplida. La frase “esto es imposible” crea imposibilidades.

¿Pero realmente estamos rodeados de imposibilidades? ¡No lo estamos, y los emprendedores son la evidencia de eso! A los emprendedores siempre les dicen que las cosas son imposibles. ¡Nadie querrá eso! ¡Eso nunca funcionará! ¡Nunca tendrás éxito! Lo hemos escuchado todo. Luego fuimos y lo hicimos de todas formas. Hace años, le dije a un jefe que quería ser editor jefe de una revista. Imposible, dijo. Encuentra otra meta. Imagínate si le hubiera creído. Se habría vuelto realidad.

Nuestro mundo está lleno de lo que alguna vez fue imposible. Nuestras herramientas, nuestra tecnología, nuestras vidas modernas, todas estas cosas estaban más allá de la imaginación de alguien. No olvides eso. estás leyendo estas palabras ahora en un dispositivo que alguna vez pareció imposible de construir.

Ahora vivimos tiempos difíciles y es fácil y natural sentirse abrumado. Es fácil decir “esto es imposible” y ver puertas convertirse en paredes. Pero sé que los emprendedores pueden pensar diferente. No podemos escuchar a los detractores y ciertamente no podemos volvernos los detractores.

Los emprendedores están hechos para el progreso, y eso significa que nos necesitan ahora más que nunca. Solo mira a tu alrededor. Hay mucho por hacer. Hay mucho por lograr.

Mucho es posible. Ya somos la prueba.

*Tomado y adaptado de https://www.entrepreneur.com/article/351173

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